Seis grados de separación es una teoría que intenta probar que cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios, más popularmente lo hemos llamado toda la vida "el mundo es un pañuelo".
El concepto está basado en la idea de que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena, y sólo un pequeño número de enlaces son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en la población humana entera.
Supongo que por eso no debería sorprenderme cuando mi hermana conoce en el metro de Londres a uno de los mejores amigos de mi amigo Miquel tras empezar una conversación al ver escrito en la mano de Júlia “Lara anell”, palabra reconociblemente catalana.
Tampoco debería sorprenderme que el año pasado compartiera piso y vivencias con un chica de Venezuela, Vane, y que nos diéramos cuenta de que teníamos un amigo en común. Vecino de Venezuela para ella, compañero de New York para mí.
No debería sorprenderme, pero me sorprende. El mundo es un pañuelo y Facebook nos está ayudando a darnos cuenta de ello a marchas forzadas. Agregamos a alguien y tenemos amigos en común con él de la universidad, de nuestra familia de Zaragoza o de nuestro trabajo en Madrid. Alguien conectado a distintas partes de nuestra vida, muy distintas entre sí.
Y no solo cuando agregamos amigos, porque todos aquí ¡TODOS! hemos cotilleado la página de perfil de alguien desconocido (o semi-desconocido) y nos hemos sorprendido en silencio al ver totas esas amistades que nos unen.
Dicho eso, y volviendo al experimento seis grados, no debería sorprenderme saber que estuve a solo 4 grados de Bin Laden, así que todos los que leéis eso y me conocéis estáis a 5, a solo 5.
Ah! Y a 3 grados de Brad Pitt, lo que os convierte a vosotros en el 4o grado, supongo que este dato es mucho más bonito y romántico para terminar este blog.
Bona, Lara!!
ResponderEliminarM'ha agradat molt! =)