martes, 11 de enero de 2011

Cuando un blog de ni fu ni fa se convierte en un blog de subidón

Dije que no publicaría esta entrada pero para que podáis conocer la parte buena os tengo que poner en antecedentes. El blog decía así:

Ni fu ni fa.
Sí, hoy es un día que ni fu ni fa. Un día de “impàs”, un día para conectar las vacaciones con la rutina, un día sin emociones, un día sin llamadas, un día sin planes, un día en el que respiro, observo y miro el reloj, un día en el que decido que no voy ni a desayunar, un día que pff. Aprovecharlo o que pase de largo depende en parte de ti. Decido que pase…
Como me ha dicho una amiga, lo bueno de estos días es que solo tienen 24 horas y que 8 las pasaré durmiendo.
Pues eso, decido que mi día nifunifa no se merece ni que le escriba un blog, quedará en el olvido de un e-mail en alguna bandeja de entrada. Así que a las 13.27 del nifunifa decidimos empezar un corto. Aquí lo dejo…


24 horas después del momento ni fu ni fa tenemos al equipo reclutado, alguna idea dando vueltas en nuestras cabezas e ilusión, sobretodo mucha ilusión. Parece que después de unos años trabajando habíamos olvidado por qué estamos haciendo esto, por qué nos gusta, por qué aceptamos un sueldo horrible y por qué nos compensa.

Un amigocompañerodetrabajo me ha dicho que hacer cosas creativas fuera del trabajo es el secreto para seguir trabajando en este mundo sin ahogarte. Si nos dedicamos a ello es porque nos gusta el mundo de las ideas, y este mundo se hace pequeño si lo limitas al trabajo. Así que por unos momentos al día cambiaremos de mundo y nos iremos al que nos gusta, al mundo de Platón, el de Aladín. Así que prepararos, vuelven las noches épicas sin ton ni son...

No hay comentarios:

Publicar un comentario